martes, agosto 21, 2012

Los esenios (II)

Los esenios (II)

IOS., B. I. 2,122-123

(Muestran desprecio por la riqueza, y es admirable entre ellos la forma de compartir las cosas voluntariamente; y no es posible encontrar a ninguno que por sus propiedades esté por encima de los demás, pues es ley que los que entran en la secta hagan pública su fortuna al grupo, de suerte que entre todos ellos ni se muestra la humillación de la pobreza ni la superioridad de la riqueza, sino que, mezcladas las propiedades de cada cual, una sola es la fortuna para todos, como si fueran hermanos.

Una mancha consideran el aceite, y, si uno se unta involuntariamente, se lava el cuerpo, pues el estar seco lo consideran hermoso, y el vestir de blanco siempre. Elegidos por voto a mano alzada son los encargados de las cosas comunes, y todos y cada uno sin distinción para las necesidades en provecho de todos.)

lunes, agosto 20, 2012

Los esenios (I)


Poblado esenio. Parque Nacional de Qumran (Israel). Foto J. Romero

Los esenios (I)

Ab occidente litora Esseni fugiunt usque qua nocent, gens sola et in toto orbe praeter ceteras mira, sine ulla femina, omni venere abdicata, sine pecunia, socia palmarum. In diem ex aequo convenarum turba renascitur, large frequentantibus quos vita fessos ad mores eorum fortuna fluctibus agit. ita per saeculorum milia —incredibile dictu— gens aeterna est, in qua nemo nascitur. tam fecunda illis aliorum vitae paenitentia est! infra hos Engada oppidum fuit, secundum ab Hierosolymis fertilitate palmetorumque nemoribus, nunc alterum bustum. inde Masada castellum in rupe, et ipsum haut procul Asphaltite. et hactenus Iudaea est.

PLIN. nat. 5, 73 

(Del lado de occidente los esenios huyen de las costas -del Asfaltites- hasta donde son nocivas, pueblo único y admirable en todo el mundo por encima de los demás, sin ninguna mujer, con renuncia a cualquier relación amorosa, sin dinero, amigo de las palmeras. Cada día renace por igual la cantidad de los que allí acuden, frecuentándolos a menudo aquellos a los que, cansados de la vida, la fortuna con sus vaivenes los lleva a buscar sus costumbres. Así, cosa increíble de decir, por miles de siglos es eterno un pueblo en el que nadie nace. ¡Tan fecundo es para ellos el hastío de la vida de los demás!...)


(Entre los judíos tres escuelas se dedican a la filosofía: los seguidores de una son los fariseos; de otra, los saduceos; y la tercera, la que en fin parece ejercitarse en la gravedad, se llaman esenios, que son judíos de raza y más afectuosos entre ellos que los demás.
Éstos huyen de los placeres como de un mal y entienden como una virtud el dominio de sí mismos y el no caer a los pies de las pasiones. Y entre ellos hay desprecio del matrimonio, pero tomando a su cargo los hijos ajenos, tiernos todavía para sus enseñanzas, los tienen como nacidos de ellos y los modelan a sus costumbres; no despreciando el matrimonio y la sucesión que de él surge, pero cuidándose de las liviandades de las mujeres y convencidos de que ninguna guarda fidelidad a un solo hombre. )

IOS., B. I. 2,119-121

sábado, agosto 18, 2012

El mar Muerto


El mar Muerto o lago Asfaltites. Foto J. Romero

El mar Muerto

Asphaltites nihil praeter bitumen gignit, unde et nomen. Nullum corpus animalium recipit, tauri camelique fluitant; inde fama nihil in eo mergi. Longitudine excedit C p., latitudine maxima LXXV implet, minima VI. Prospicit eum ab oriente Arabia Nomadum, a meridie Machaerus, secunda quondam arx Iudaeae ab Hierosolymis. Eodem latere est calidus fons medicae salubritatis, Callirrhoe, aquarum gloriam ipso nomine praeferens.

PLIN. nat. 5, 72


(El Asfaltites nada produce excepto betún, de donde también su nombre.(1) Ningún cuerpo de animal admite, los toros y los camellos flotan; de ahí la fama de que nada en él se sumerge. De longitud excede los cien mil pasos; en su anchura mayor abarca setenta y cinco mil, en la menor seis mil. Lo contempla desde oriente la Arabia de los Nómadas; desde el sur Maqueronte, en otro tiempo segunda fortaleza de Judea tras Jerusalén. En ese mismo lado hay una fuente cálida de propiedades medicinales, Calírroe, que demuestra en su propio nombre la reputación de sus aguas.(2))

1. Ya que el griego "ásfaltos" significa "betún".
2. Pues el vocablo griego viene a significar "hermosa corriente".

lunes, julio 30, 2012

"La poesia dels teus ulls" de Lluís Llach


La poesia dels teus ulls

Molt sovint, quan ve la nit,
Se m’emporta una fada:
La bellesa dels teus ulls
-Negre intens sobre mar blanca-
 Sempre incerts a la mirada.
  I així, gelós, vaig desfent 
 Cançons que m’acostin a ella. Però...

 La poesia dels teus ulls
 Sé que no la podré escriure,
 Cada vers que jo trobés
 En el paper se’m moriria
 Del dolor de no ser prou fidel.

 Però sé que no m’he de cansar
 De buscar aquell llenguatge amic
  Que m’acosti a la poesia dels teus ulls,
 Malgrat que no la pugui escriure,
 Però així lluitaré amb mi,
 Esperant sempre una albada,
 Àvid de sorprendre la teva mirada.

                            

LA POESÍA DE TUS OJOS

A menudo, cuando llega la noche,
Se me lleva un hada:
La belleza de tus ojos
-Negro intenso sobre mar blanca-
Siempre inciertos ante la mirada.
Y así celoso voy enhebrando
Canciones que me acerquen a ella. Pero...

La poesía de tus ojos
Sé que no podré escribirla,
Todos los versos que pudiera hallar
En el papel se me morirían
Del dolor de no ser fieles.

Pero sé que jamás me cansaré
De perseguir este lenguaje amigo
Que me acerque a la poesía de tus ojos
Aunque no pueda escribirla,
Pero así lucharé conmigo
Esperando siempre un amanecer
Ávido de sorprender tu mirada.

"La poesia dels teus ulls" forma parte del LP El meu amic el mar (1978) con el que Lluís Llach daba un paso más hacia la introspección que caracterizará su obra a partir de Viatge a Itaca. No es la única vez que el cantautor se refiere a su incapacidad para estar a la altura del tema tratado, tópico poético este que tiene una amplia tradición literaria desde el mundo grecolatino.

Una delicia desempolvar de vez en cuando los "vinilos" y entretenerse escuchando canciones que están en la memoria.

Texto y traducción tomados de la página oficial del cantante http://www.lluisllach.cat/; ilustración: La niña de la jarra, Julio Romero de Torres (1920), Museo Julio Romero deTorres (Córdoba).

miércoles, julio 25, 2012

Thebussem (XXIII)


La Aduana de Cádiz, hoy Diputación Provincial, a comienzos del siglo XX

Baila-Bonita, un gaditanísimo y verídico cuento del Doctor Thebussem (5)

Libre, como dijimos, Baila-Bonita de su grillete, y hasta purificado para ser realista sin tacha, se amparó, mientras no hallaba ocupación, a la freiduría del Chato. Éste falleció a los pocos meses, y de la herencia alcanzó nuestro héroe unos diez o doce mil reales que le correspondieron en virtud de aquella ley de Partida que dice ser la gloria de quien la gana, y el dinero de quien lo agarra.

Con estos cuartos y con la gran protección que el señor intendente don Manuel Carranza dispensaba a la esposa de García,(1) logró éste “jincar el pico” (según él decía) en la Aduana con un destinillo subalterno, pero provechoso. No eran en aquella época modelos de honradez y probidad, como lo son hoy, los funcionarios encargados de percibir los derechos del fisco. Ahora ni los mercaderes dan ni los empleados toman dos, cuatro, diez, veinte o treinta onzas de oro de las de AUSPICE DEO IN UTROQUE FELIX.(2) Los antiguos fraudes y desórdenes se acabaron para siempre jamás amén. Nuestro indultado, a quien todos llamaban García-Bonita, juntando el nombre legítimo con el apodo, para diferenciarlo de otros Garcías miembros también de la Aduana, llegó a reunir algunos cuartos y a ser hombre de bien y Alférez de Voluntarios Realistas.

Semejantes pormenores biográficos se deben en parte a la curiosidad del célebre don Bartolomé José Gallardo, que en la colección de lápidas cacográficas tomadas del cementerio de Cádiz en 1844, y cuya nota original tengo a la vista, traslada una que, escrita sobre vidriado azulejo sevillano con fondo azul y caracteres negros, reza lo siguiente:



Traducida esta leyenda al romance, dice así: “Aquí yace D. Francisco García Bonita, primer oficial de Marchamo de la Aduana de Cádiz, y Alférez de Voluntarios Realistas. Llórale su viuda. Año de 1832, a tres de mayo”.

Dos hijas dejó don Francisco García-Bonita. En lo bonitas salieron a su madre, que era una real moza. Juana, la mayor, murió soltera. Paca, que nació en 1822, precisamente al año justo de hallarse su padre encerrado en Cuatro Torres, y de la cual fue padrino el señor Intendente, se casó en 1843 con un mercader de La Habana. Tuvo dos hijos que hoy viven, siendo activo comisionista el uno y virtuoso sacerdote el otro. Ambos suprimen el Bonita en su apellido materno, y del paterno claro es que no quiere acordarse ahora,


El Doctor Thebussem,

Medina Sidonia, año de 1891.



Escudo de oro de Carlos III. Imagen tomada de http://www.maravedis.net/carlos3.html 

Baila-Bonita fue publicado por vez primera en el Almanaque de La Ilustración de 1891 (pp. 77-81) y fue reeditado por el propio Thebussem en su Primera ración de artículos (1892, pp. 562-571)  con alguna ligera variante y con dedicatoria al Maestro Barbieri, su gran amigo compositor de famosas zarzuelas (Francisco Asenjo Barbieri, 1823-1894). 

(1) Sutil referencia a la relación sexual entre el intendente y la esposa de Baila-Bonita.
(2) "Felices en uno y otro mundo con el favor de Dios". Leyenda que aparece en el reverso del escudo de oro de ley acuñado en Sevilla y en varias cecas de América (Potosí, Guatemala, Lima...) durante el reinado de Carlos III. Véase la ilustración con que cerramos esta entrada.

miércoles, julio 04, 2012

Thebussem (XXII)


Retrato de Fernando VII, rey de España y de las Indias, grabado de Miguel I. Gamborino (1823)

Baila-Bonita, un gaditanísimo y verídico cuento del Doctor Thebussem (4)

Cuatro palabras sobre el rey Fernando VII. Ya le llegará el día de las alabanzas, como le ha llegado a don Pedro de Castilla. Creo que ni hecho de encargo ha existido monarca más propio para gobernar españoles del siglo XIX. Éstos han dado pruebas claras y evidentes de rechazar los sucesivos imperios de Carlos IV, de Godoy, de José Napoleón, de las Juntas Supremas, de los Carlos V, VI y VII, de María Cristina de Borbón, de Espartero, de Isabel II, de los Gobiernos Provisionales, de Amadeo I, de la República, etc., etc., y sólo han aclamado y deseado a su rey Fernando. Me figuro que ni el mismo Job hubiera sufrido impasible lo que aguantó el Monarca de Castilla, luchando y reluchando con la Constitución y con la Gracia de Dios. Y que no siempre faltó a su palabra, se justifica con la Cédula Real que en 30 de enero de 1824 hizo escribir a don Francisco Tadeo de Calomarde, por la cual DON FERNANDO SÉPTIMO POR LA GRACIA DE DIOS, rey de Castilla, de León, de Aragón, de las Dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, etc., a impulsos de su paternal corazón, y a ruegos de

PERSONA DE VIRTUD Y CIENCIA,

concedía indulto particular a Francisco García (a) Baila-Bonita, penado en las Cuatro Torres del Departamento de Cádiz.

No hay duda de que la persona de VIRTUD y CIENCIA era el Chato; su VIRTUD fue el amor fraternal; y su CIENCIA la de freír pescado, que lo hacía a las mil maravillas.

Anuncio de freiduría gaditana en la prensa de 1917
Porque conviene decir que las freidurías gaditanas, aun cuando no se hallen en el Diccionario, son una especialidad. Casi todas las existentes vienen transfiriéndose a modo de vínculo de unos a otros poseedores por medio de traspasos pagados a peso de oro. No es lícito abrir un nuevo establecimiento de este género sin formar largo expediente en el cual los vecinos declaran que no les molesta ni perjudica el olor del humo y del aceite; se necesitan, pues, relaciones y valimiento con la autoridad, y además gastar tiempo, dinero y paciencia para conseguirlo. Y si una vez conseguido se juntan bajo un techo la freiduría y la taberna, dirigidas por hombre perito y aseado, el negocio rinde utilidades semejantes a las de la buena droguería enlazada con la buena botica. El pescado de freidor es inimitable; se distingue del que preparan los cocineros o cocineras como se diferencian el vino de Jerez de los otros vinos, la espada de Toledo de las otras espadas y las aceitunas de Sevilla de las otras aceitunas. Ya sea por la manera especial y misteriosa de cortar las tajadas, ya por el temple del aceite, ya por la gran cantidad de líquido que contiene la tan oronda sartén, ya por el aroma que puedan prestarse nadando a un tiempo en el hirviente lago mojarras, lenguados, lisas, salmonetes, pescadillas y sardinas,(1) es lo cierto que el olor de la freiduría es incitante aperitivo, y que hay pocas cenas tan agradables como este pescado frito, regado con seis cañas de aromática manzanilla. (Y atestiguo con los señores socios del distinguido Casino Gaditano, que no me dejarán mentir).

(Continuará)

Frito gaditano, imagen tomada de wikipedia
(1) En otra edición del cuento cambia la secuencia de pescados: ""mojarras, lenguados, besugos, dentones, lisas, salmonetes y pescadillas".

miércoles, junio 27, 2012

Thebussem (XXI)


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El general Riego arrastrado en un serón camino del patíbulo. Imagen tomada de http://www.culturandalucia.com

Baila-Bonita, un gaditanísimo y verídico cuento del Doctor Thebussem (3)


En ocasiones deseaba el Rey escuchar andaluzadas inverosímiles que le hiciesen prorrumpir en

¡ESO ES MENTIRA!

Y ofrecía como premio una gracia de las que se hallasen en las atribuciones del poder Real. Este galardón resultaba ilusorio, porque Fernando VII daba por ciertos y probados cuantos embustes le referían.

Obediente sin embargo el senado, manifestó el Macareno que en época de lluvias atravesó el Guadalquivir con su recua de mulos, y que la riada era tan grande que una bandada de palomos que estaba en la orilla no se aventuró a pasar.

―Nada tiene eso de raro ―dijo el Rey―; los palomos son cortos de genio, temerían ahogarse, y anduvieron advertidos esperando a que bajara el torrente. Aquí me tienes a mí, que sin ser palomo estoy también en la orilla.

―Dice muy bien Vuestra Majestad ―agregó fray Manzanilla―. Para aves valientes, los aguiluchos. Vi yo uno clavar las uñas en el molino de viento de mi tierra, y llevárselo entero por los aires. Y lo más particular fue que siguió moliendo trigo y echando harina, y que ésta llegaba a la tierra convertida en… rosquetes y en buñuelos enmelados.

―Todo eso se explica ―advirtió el Rey― por la fuerza del aguilucho, por el calor de la atmósfera y por los muchos colmenares que hay en tu tierra.

El Chato se hallaba como distraído y adormilado. Cuando Fernando VII le mandó que hablase, empezó a balbucir excusas y a pedir perdones con tono humilde y suplicante.

―Sí, hombre, sí, yo te perdono; pero habla, di algo, no seas cobarde…

―Pues contando con el perdón de Vuestra Majestad, yo repetiría lo que Vuestra Majestad me dijo el sábado por la noche…

―Hijo mío, repítelo sin miedo: ¿qué te dije yo el sábado por la noche?

―¡Pues qué…! ¿No recuerda Vuestra Majestad que al salir de esta misma cámara, y hablándome al oído, me dio su Real palabra de sacar a mi pobre hermano de las Cuatro Torres?

―¡ESO ES MEN…! ―replicó con vehemencia el Rey, pero refrenando la lengua prosiguió con sorna― ESO ES MENESTER… que esperes unos días a fin de que yo trate el asunto y ajuste las cuentas (que no tardará mucho) a su gran padrino Riego; entonces tendrá mi perdón tu pobrecito hermano…
(Continuará)

jueves, junio 21, 2012

Thebussem (XX)



Desembarco del rey Fernando VII en el Puerto de Santa María en 1823, Grabado anónimo, B.N.E.
  Baila-Bonita, un gaditanísimo y verídico cuento del Doctor Thebussem (2)

Volviendo a mi cuento, diré que Chano García, a quien por sus descomunales y puntiagudas narices llamaban "el Chato", era hombre listo, decidor y gracioso a la andaluza. Sintió la desgracia de su hermano todo lo que podía sentirla un freidor de pescado, y murmuró del poder de Riego cuando no pudo salvarlo de un triste presidio. Por esta causa redobló su odio a los liberales, declarándose blanco legítimo y a carta cabal.

Ocurrían estos sucesos por julio de 1823, en cuya época se hallaba en Cádiz Fernando VII, traído y llevado al estricote por las Cortes del Reino. (1) El Monarca, zumbón y aficionado al trato de la gente del pueblo, tenía su pequeña tertulia, a la cual concurrían un avispado Macareno, un sanluqueño a quien el rey llamaba fray Manzanilla, y nuestro Chato el freidor. Con remontar su cometa, tocar el violín y escuchar los disparates de sus tertulianos, que en ponderativos eclipsaban al mismísimo Madodito Gázquez, (2) distraía Fernando por algunas horas sus pesares y sus desabrimientos políticos.

La noche que había concierto se verificaba del modo siguiente. El Rey tomaba la presidencia dando la espalda a los coristas, y éstos cantaban al compás del violín real la cancioncilla de

Ese narizotas
Cara de pastel,
Ese narizotas
Ya sé lo que es.

De seguida el Monarca se volvía de cara, y variando la letra, decía:

Este narizotas,
Cara de pastel,
Este narizotas
Os ha de moler.

La música de esta letra (que ahora se publica por primera vez gracias al favor del maestro don Francisco Callealta) es la que sigue: 

Cuando tocaba el turno a los cuentos o ponderaciones, solía abrir Fernando VII una especie de concurso.

―Esta noche daré esa onza de oro ―y arrojaba al suelo la moneda― al que me pida mayor suma de dinero. Habla tú , Macareno; pide, hijo mío, pide sin cortedad que en el pedir no hay engaño.

―Señor ―dijo― yo quisiera la plaza de toros de Sevilla llena de agujas con un colmo tan alto como la Giralda… Y luego que se hiciesen talegones hasta desgastar y romper todas las agujas… Y después que estos talegones se me llenasen con onzas de oro. (Y el Macareno pareció quedar ufano de su demanda).

―Y tú, fray Manzanilla, ¿qué deseas?

―Señor, yo me contento con doscientos maestros de escuela…, y que, convertida la mar en tinta fina de escribir, me hagan números chiquitos hasta que la mar quede seca. Y que la suma de estos guarismos en fila, se me dé en talegas de mil onzas cada una. (Y fray Manzanilla miró con desprecio al Macareno).

 ―Vaya, Chato valiente, anda con ellos ―dijo el Rey―. Creo que llegas tarde y que te han ganado por la mano.

 ―Señor ―repuso éste rascándose la cabeza y algo turulato―, Vuestra Majestad sabe que yo no soy avaricioso… Por mí nada pido, ni deseo mal a nadie. Pero, en fin, si este par de pobretes se mueren hogaño, y ambos me nombran heredero, y logro vender o arrendar la freiduría, y Dios no me alarga mucho la vida, y procuro ser económico en los gastos…, creo que tendré un pasar para mi vejez. (Al Chato se adjudicó la onza de oro del certamen).

(Continuará)

(1) El Rey llegaba a Cádiz el 15 de junio de 1823 como prisionero del Gobierno liberal, poco después la ciudad se vería asediada por los Cien Mil Hijos de San Luis mandados por el Duque de Angulema.
(2) Personaje proverbial al que desconocemos.

lunes, junio 18, 2012

Thebussem (XIX)

Baila-Bonita, un gaditanísimo y verídico cuento del Doctor Thebussem (1)



Curro García y Chano García fueron dos granujas gaditanos que vinieron al mundo en el Barrio de la Viña hacia 1790.

Después de rodar en varios oficios y menesteres, sin prosperar en ninguno, y de sufrir persecuciones de la justicia, Curro tomó un ventorrillo de Puerta Tierra,(1) y Chano una freiduría (2) de pescado en la esquina de Porriño. (3)

Ambos habían perdido sus verdaderos nombres. Curro, que era matón y enamorado, fundaba su vanidad en sacar al fandango la mejor moza del concurso.

―Yo ―repetía― siempre bailo con la más bonita.

Y esto bastó para ganarse por unanimidad el poético apodo de Baila-Bonita.

Llevaba ya tres años de medrar con su ventorrillo, de encubrir contrabando, de bautizar vino (4) y de ser negro (5) furibundo y más liberal que el mismo Riego (al cual tuvo la honra de dar la mano), cuando una tarde cierto borracho impertinente, y lo que es peor, sin dinero ni prenda que lo valiese, se empeñó en no pagar los cuarenta y siete cuartos del queso, pan, almejas, manzanilla y aceitunas que había consumido en el establecimiento.

―Señor Baila-Bonita o Baila-Feíta ―exclamaba el borracho― si yo no tengo parnés, tampoco me llevo nada de la tienda; lo que he comido, se halla aquí…, aquí en mi barriguita, de modo que sáquemelo vuestra merced…, quedamos en paz, y ¡¡¡viva el rey disoluto!!! (6)

Y Baila-Bonita, irritado y colérico con la burla, levanta la navaja con que se hallaba picando tabaco, arremete con el chuzón, y le da tal puñalada en el vientre que las tripas del difunto salieron a relucir como las de caballo de toros.

Resultado: que a buen componer, y gracias al ciudadano Riego, se arregló la cosa con seis años de presidio en Cuatro Torres. (7)

Dirigía el establecimiento un capitán retirado, hombre de pelo en pecho, que se llamaba don Andrés Mateo Moreno. Y como era servil, o sea blanco, y le causaba enojo el color que revelaba su apellido, compuso y repetía con frecuencia esta redondilla:

Aunque es Moreno no es NEGRO,
Pues según voz general,
Es más BLANCO que un panal
Don Andrés Mateo Moreno.

El favor que dispensó al reo fue ceñirle la cadena más pesada que existía en la casa, porque siendo también la más bonita, era natural que le agradase para bailar con ella a todo su talante y voluntad.

La espístola de Riego recomendando el proceso a un oidor de Sevilla decía entre otras cosas:

Pido que se le haga gracia por ser patriota liberal de buen corazon, que dió el nabajaso por la hobsecacion y la confucion en que se hallaba en aquella ocasion, sin darse la razon de que lo daba, y deseo y quiero que se sepa que a mis recomendaciones deberá García su triunfo.

En fin, la tal carta confirma las palabras de Galiano cuando escribió “que la instrucción de Riego era corta y superficial, no muy agudo su ingenio ni sano su discurso, y con puerilidades de vanidad increíble". (8) Creo que este ejemplo basta para demostrar de un modo evidente que pueden juntarse las condiciones necesarias para ser a un mismo tiempo héroe de Las Cabezas y tonto de la cabeza.

(Continuará)

Vista aérea del penal de Cuatro Torres en La Carraca. Foto tomada de http://www.franciscodemiranda./
info/es
(1) Así llaman en Cádiz al espacio (en el momento de la historia, simple arrabal de huertas y vaquerías) situado delante de las puertas de la muralla que da al istmo.
(2) La palabra "freiduría" no aparecía recogida en este momento en el Diccionario de la Real Academia por lo que Thebussem la escribe en cursiva.
(3) Ramón Solís en El Cádiz de las Cortes (Cádiz, Sílex, 2000, p. 48) dice: "También recibían un nombre especial las esquinas de las calles Sacramento y Herrón con Amargura. En el siglo XVII se llamaron del Carmen, y en la época que estudiamos, de Porriño".
(4) Mezclar el vino con agua para obtener mayor ganancia.
(5) "Negro" era sinónimo de liberal o constitucionalista, frente a "blanco" o realista.
(6) El borracho confundió los términos "absoluto" y "disoluto" al referirse a Fernando VII.
(7) El penal del Arsenal de La Carraca.
(8) El retrato de Riego del que Thebussem extrae estas palabras aparece en las Memorias de don Antonio Alcalá Galiano.

jueves, junio 14, 2012

El lamento de Ariadna (X)


Ariadna abandonada por Teseo en Naxos, Círculo de Adriaen van Stalbemt

"A Ariadna dejada de Teseo", Juan de Arguijo. Soneto

"¿A quién me quejaré del cruel engaño,
árboles mudos, en mi triste duelo,
sordo mar, tierra extraña, nuevo cielo,
fingido amor, costoso desengaño?

Huyó el pérfido autor de tanto daño
y quedé sola en peregrino suelo
do no espero a mis lágrimas consuelo,
que no permite alivio mal tamaño.

Dioses, si entre vosotros hizo alguno
de un desamor ingrato amarga prueba
vengadme, os ruego, del traidor Teseo."

Tal se queja Ariadna en importuno
lamento al cielo y entretanto lleva
el mar su llanto, el viento su deseo.

Juan de Arguijo (1567-1622), hijo de adinerada familia (su padre fue traficante de esclavos),  poeta sevillano perteneciente a la escuela de Fernando de Herrera conocido con el sobrenombre poético de "Arcicio", fue persona destacada en la vida social, literaria y musical de la Sevilla barroca. Estudió en los jesuitas, desempeñó cargos oficiales de importancia y gozó de una gran fortuna que dilapidó con sus calaveradas y su desordenada vida. Reunió a su alrededor a un amplio círculo de intelectuales, y fue el mecenas sevillano de Lope de Vega, quien le dedicó sus Rimas. Rodrigo Caro le llamó el "Apolo de todos los poetas de su patria".  Apenas escribió cien poemas que, salvo los recogidos por el antequerano Pedro de Espinosa en su Primera parte de Flores de poetas ilustres de España, dividida en dos libros... (Valladolid, Luis Sánchez, 1605), y unos pocos más, permanecieron inéditos largo tiempo hasta la publicación de Sonetos de don Juan de Arguijo a cargo de Juan Colón y Colón (Sevilla, Imprenta de Álvarez y Compañía, 1841). Y es que cultivó Arguijo particularmente el soneto inspirándose en los temas y las formas clásicas. La historia de Roma y la mitología fueron sus argumentos más frecuentes: "A Baco", "A Rómulo", "A Lucrecia", "A Sísifo", "A Ícaro"... Al regusto por el desengaño propio de los poetas barrocos suman sus composiciones un cuidado tan exquisito de las formas y una atención tal a los modelos latinos que se convirtió, junto a los renacentistas, en uno de los autores favoritos de los neoclásicos españoles.

http://www.biblioteca-antologica.org
http://www.wikigallery.org

jueves, junio 07, 2012

El lamento de Ariadna (IX)


Baco y Ariadna, Tiziano (h. 1522-1523), National Gallery (Londres)
Probablemente la pintura más famosa sobre el tema de Ariadna abandonada sea la que Tiziano Vecellio realizó para la decoración de la Cámara de Alabastro del castillo de Ferrara titulada Baco y Ariadna. En 1516, año en que fuera nombrado pintor oficial de la República de Venecia, Tiziano trabó amistad con Alfonso de Este, duque de Ferrara, quien enseguida le hizo algunos encargos y para quien poco después compondría tres magníficas escenas mitológicas: Ofrenda a Venus (1518-1519), la Bacanal de los andrios (1523-1526) -ambas hoy en el Museo del Prado- y la pintura de que tratamos. El Duque quería contar con una estancia semejante al studiolo de Isabel de Este en Mantua, y había dispuesto que se decorara con una serie de ocho bacanales que realizarían los pintores más importantes del momento (Bellini, Rafael y fra Bartolomeo, entre otros), que habrían de inspirarse en  pasajes de la literatura clásica. Bellini había entregado su Festín de Baco en 1514 (National Gallery de Washington); Rafael, a quien sorprendió la muerte en 1520, no pudo llevar a cabo el encargado Triunfo de Baco; y fra Bartolomeo murió en 1517 cuando trabajaba en una Ofrenda a Venus. Sería precisamente entonces cuando el Duque se dirigió a Tiziano exponiéndole el plan de su  obra y haciéndole llegar el boceto del pintor florentino. 

Tiziano trabajaría con total libertad en estas sus primeras "mitologías" anteponiendo sus preocupaciones meramente artísticas (color, luz, forma y perspectiva) al ejercicio de erudición mitológica y arqueológica que suponían tales obras. Durante algún tiempo, no obstante, la pintura Baco y Ariadna sería conocida como Laocoonte, precisamente por la imponente figura del hombre rodeado de serpientes del primer plano, que recordaba el reciente hallazgo (1506) del grupo escultórico Laocoonte y sus hijos (Museos Vaticanos). Esta pintura se inspira básicamente en los versos 250-264 del poema 64 de Catulo que siguen al "Lamento de Ariadna", del que ya tratamos.

Quae tum prospectans cedentem maesta carinam

Multiplices animo uoluebat saucia curas.
At parte ex alia florens uolitabat Iacchus

Cum thiaso Satyrorum et Nysigenis Silenis,
Te quaerens, Ariadna, tuoque incensus amore.
.................................................................................
Quae tum alacres passim lymphata mente furebant
Euhoe bacchantes, euhoe capita inflectentes.
Harum pars tecta quatiebant cuspide thyrsos,
Pars e diuolso iactabant membra iuuenco,
Pars sese tortis serpentibus incingebant,
Pars obscura cauis celebrabant orgia cistis,
Orgia quae frustra cupiunt audire profani;
Plangebant aliae proceris tympana palmis,
Aut tereti tenuis tinnitus aere ciebant;
Multis raucisonos efflabant cornua bombos
Barbaraque horribili stridebat tibia cantu.

Ella en tanto, triste, dirigiendo su mirada a la quilla que se alejaba,

Herida, a mil preocupaciones daba vueltas en su mente.
Mas por otra parte revoloteaba el floreciente Iaco
Con su cortejo de sátiros y con los silenos de Nisa,
Buscándote, Ariadna, enardecido de amor a ti.
Con él, alegres, con la cabeza ida, por todas partes deliraban
Las bacantes, "¡Evohé, evohé!", sacudiendo sus cabezas.
Parte de ellas blandía tirsos con su extremo cubierto,
Parte zarandeaba los miembros de un novillo descuartizado,

Parte se ceñía con retorcidas serpientes,
Parte daba culto a los objetos sagrados en cóncavas cestas ocultos,
Objetos de los que en vano desean saber los profanos.
Tocaban otras sus panderos con las palmas en alto,
O del redondeado bronce extraían agudos sonidos,
Para muchas proferían sus cuernos roncos ruidos

Y la flauta bárbara rechinaba con su horrible canto.

Sin solución de continuidad, como en los versos, Teseo se aleja en el cuadro (véase la nave al fondo a la izquierda en el horizonte), y Ariadna se ve sorprendida por un Dioniso que "revolotea" desde su carro. Al fondo, entre la arboleda, contemplamos al ebrio y gordo Sileno sobre su burro; las ménades tocan sus címbalos y panderos; un danzante enarbola la pata de un novillo, cuya cabeza aparece en el suelo arrastrada por un sátiro niño que mira descaradamente al espectador... Tiziano nos sorprende con el detalle del perrillo (¿símbolo de la fidelidad conyugal?) que ladra ante el ruidoso cortejo. El artista ha sustituido los tigres o panteras que tiran habitualmente del carro del dios por unos hieráticos leopardos, y ha querido colocar sobre la figura de la princesa cretense la Corona, constelación de estrellas en que, según una tradición, se convertiría a su muerte la diadema que Dioniso le regaló en sus bodas; o, según otra, era la del propio dios, en principio rechazado por la muchacha, a quien quiso demostrarle su poder con esta transformación. Refiere Ovidio en Metamorfosis 8, 175-182:


(...) desertae et multa querenti
Amplexus et opem Liber tulit, utque perenni
Sidere clara foret, sumptam de fronte coronam
Inmisit caelo: tenues volat illa per auras
Dumque volat, gemmae nitidos vertuntur in ignes
Consistuntque loco specie remanente coronae,
Qui medius Nixique genu est Anguemque tenentis.
 
 (...) A ésta, abandonada y muy quejosa,
Abrazos y socorro le trajo Líber, y para que con una estrella
Eterna fuese notoria, la corona que le quitó de la frente
La envió al cielo. Vuela aquélla por los aires ligeros,
Y, mientras vuela, las piedras preciosas se transforman en fuegos brillantes
Y se detienen, manteniéndose el aspecto de la corona, en un lugar
Que está entre el que se apoya en su rodilla y el que sostiene la serpiente. 

Los personajes se funden con el paisaje, algo que Tiziano había aprendido de Giorgione; un paisaje que se hace partícipe del dramatismo de la escena: como los danzantes parece agitarse la arboleda. Y siguiendo la tradición paisajística flamenca, ocupa el fondo una amplia gama de azules, mientras los verdes se van abriendo paso a medida que nos acercamos al primer plano. donde se imponen los tonos cálidos. Aquí, el pintor hace gala de su precisión cromática, que cobra esplendor en el trabajo de los mantos.
Ariadna abandonada por Teseo, Girolamo del Pacchia (1515-1520)
Bastante más modesta es la aportación al tema del pintor sienés Girolamo de Giovanni, llamado Il Pacchia (1477- post 1535), el óleo sobre tabla Ariadna abandonada por Teseo, fechado entre 1515 y 1520, que guarda la Colección del Palazzo Chigi Saracini de Siena, sede desde 1932 de la Accademia Musicale Chigiana. Pintor a caballo entre el Quatroccento y el Cinquecento, la obra de Il Pacchia supone, en general, un ejemplo de la transición del Renacimiento al Manierismo. En la tabla en cuestión, Ariadna, ataviada a la griega, se muestra en vano a los tripulantes de la anacrónica nave en la que se marcha Teseo. Otras embarcaciones de tenor semejante se alejan hacia el horizonte contribuyendo su dibujo al logro de la perspectiva, un tanto descuidada en el primer plano (desproporción del tamaño del navío) y en el "rompimiento celestial" que supone la llegada del dios Dioniso en su carro.


Finalizamos con una deliciosa nueva iluminación realizada para la traducción al francés de Heroidas de Ovidio obra de Octavien de Saint-Gelais. Atribuida al autor de la Crónica Escandalosa, activo entre 1490 y 1510, suele datarse en 1493 y se ha subastado en julio de 2010 en Christie´s. Con el anacronismo habitual en ellas, presenta a Ariadna despertando en el tálamo (a la izquierda), quejándose (en primer plano) y agitando su manto prendido de una estaca mientras contempla el navío que se pierde en el horizonte (al fondo). Al pie de la escena principal, una viñeta muestra el Laberinto, el acuerdo entre Teseo y Ariadna, y la muerte del Minotauro por aquél, ataviado como un príncipe del Renacimiento.

viernes, junio 01, 2012

Thebussem (XVIII)

EL GLOTÓN
"El glotón", La Ilustración Ibérica (1884)
"Disconformes"

Vista la respuesta de ALDHARA al artículo “Con dos dedos” de Thebussem, un punto exaltada si cabe, don Óscar Rochelt, que era quien había realizado la consulta sobre el modo de comer las aceitunas en la mesa, decidió terciar remitiendo a Blanco y Negro su escrito “Disconformes”, de tono conciliador aunque inclinado a apoyar las propuestas del gastrónomo asidonense. Se publicó el 21 de febrero de 1892.

Vistos los escritos del Dr. Thebussem y de Aldhara,

Considerando que ninguno de dichos señores ha tenido ánimo de predicar, sentenciar ni discutir;

Considerando que la calle es de todos;

Sin ánimo de discutir, sentenciar ni predicar, y como mejor proceda,

Comparezco en el pleito de las aceitunas a echar mi cuarto a dedos. A dedos, sí; que a espadas, cuchillos o tenedores no pondría un ochavo.

Soy de opinión de que lo sencillo y lo natural es lo más elegante, siempre, por supuesto que, procediendo natural y sencillamente, no dejemos a los demás descontentos de nosotros.

Enmendar la plana a la Naturaleza es muy grave, y puesto que tan sabia madre nos dio unas manos admirables, sirvámonos de las manos siempre que podamos hacerlo sin escándalo ni porquería.

Usar con acierto cuchillo, tenedor y cuchara no es enmendar a la Naturaleza: es ayudarla.

Con dificultad se podrá comer una chuleta mejor ni más pronto que con un tenedor y un cuchillo bien afilado; pero interponer un tenedor entre los dedos y las olivas enteras que se sirven como entremés, téngolo por inconveniencia; porque no teniendo el fruto ni su adobo nada que empuerque los dedos, el tenedor, de instrumento, se convierte en embeleco. Si la aceituna es de pulpa dura, corremos el riesgo de que salga disparada y vaya a parar adonde nos pese haberla echado; y si es de blanda, se expone uno a alancearla un buen rato, y al fin tener que tomarla con los dedos, o dejarla: lección y derrota lo primero; y vergüenza, lo segundo.

Además, creo que quien deja de servirse a tiempo de los dedos, semiconfiesa que no los tiene muy limpios.

La dama de quien habla Aldhara tendrá, sin duda, los dedos limpios y hasta pulquérrimos, razón de más para servirse de ellos; y si los tiene perfumados, otra razón de más para que sin andarse en remilgos tome las aceitunas con los dedos y dé gracias a la señora de la casa por la coyuntura que le ofrece para comer con los dedos aliñados a la aceituna, en vez de a la crema, brisa o céfiro, a que en mal hora se le ocurrió aliñárselos en el tocador antes de sentarse a la mesa. ¡Harto trabajo es ganar el pan con el sudor de la frente, sin añadir el de comerlo impregnado con vinagrillos de toilette!

Otra cosa. ¿Ya está seguro Aldhara de que la costumbre de ofrecer aceitunas en la punta del tenedor no se haya desterrado, no por no tomarlas el que las acepta con los dedos, sino por no tomarlas el que las ofrece con el tenedor?

Aldhara condena, y con razón, que del azafate (corbeille) o platillo donde se hallen las aceitunas, las tomemos con los instrumentos naturales. Los tales instrumentos son, en efecto, de uso absolutamente personal, lo cual creo que no pueda ponerse en duda.

Otrosí, digo que siento tener que separarme de la opinión de Aldhara en punto a los espárragos. A mí me parece que ha de ser más fácil mancharse la pechera tomándolos a tenedor, útil que creo que no hace falta usar, porque los espárragos, ni han de ensuciar los dedos, ni aun la servilleta con que después nos los enjuguemos. En cuanto a lo de quemarse, que también alega dicho señor, es una razón más en apoyo de lo que defiendo. Porque, si al echar los dedos los espárragos queman, los dejamos, y en paz. Pero, si después de cogidos con tenedor o a tenacilla, como Aldhara propone, los elevamos a la boca sin saber si queman o no, y resulta que efectivamente queman, o se abrasa uno la boca o los echa de ella. ¡Uf!

Creo también, como el Dr. Thebussem, que nunca debe elevarse a la boca el cuchillo, y el temor de la eterna zurdería que se le ocurre a Aldhara no lo tengo por muy fundado. La mano izquierda es tan hábil como la derecha, sólo que los hombres solemos empeñarnos en que no lo sea. En cuanto le confiamos cualquier cosa, acude solícita su destreza.

La mano izquierda rige y gobierna el caballo, así en el combate como en el paseo, y corre y salta veloz por los mástiles de los instrumentos de cuerda y por las octavas bajas del piano. En el juego de pelota clásico, en el juego a mano, el pelotari que no maneja la izquierda tan bien o aun mejor que la derecha, es un trauski, no vale para nada. ¿Y la mano izquierda del matador de toros? A la mano izquierda corresponde de derecho el tener el cigarrillo de papel, el uso y aun el abuso del cual es donaire exclusivo de la raza española. ¿Por qué, pues, no hemos de confiar el manejo del tenedor a la mano izquierda, si así conviene?

Estoy muy conforme también con el Doctor en que los ingleses finos son modelos de buen comer.

He visto a damas inglesas limpiar, sin auxilio de tenedor ni cuchillo, los huesos de la perdiz por modo admirablemente pulcro y silencioso, sin abrillantarse los labios ni los dedos, ni tanto siquiera como lo que aljofara un rocío de mayo los cálices de las rosas, y sin enseñar los dientes más de lo que permite una razonable coquetería.

Ya de antiguo eran los ingleses hábiles en la mesa. Así lo vemos en una Old Song:

Courteous he was, lowly and serviceable
And carved before his father at the table. (1)

Y en los tiempos modernos, ahí tenemos la guapeza y limpieza con que engulleron a Gibraltar, hueso que los españoles no podemos roer.

Óscar Rochelt

Bilbao, y febrero de 1892

(1). "Era cortés, humilde y servicial; y cortaba la carne para su padre antes de las comidas".
En el prólogo general de Los cuentos de Canterbury leemos estos versos en la descripción de las cualidades del joven escudero (vv. 101-102):
Courteous he was, lowly and serviceable,
And carved to serve his father at the table.
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